Todo tiene sus límites. Y hasta el mismo límite tiene sus límites.
Pues de eso se trata. De ir andando una tarde cualquiera por la calle, o estar trabajando como todos los días, o tan tranquilamente esperando el ascensor, cuando vas, y tocas fondo. Y no es esa caca que has pisado, o la tocada de huevos de los compañeros, o que te quiten el ascensor en las narices. No. Es que una llega al límite de su paciencia, dice hasta aquí, y entonces, sólo queda asumir que hay una etapa que está a punto de terminar, que hay que reponer fuerzas para la retirada, y luego a medida que te alejas de todo, ves cómo las alas vuelven a cobrar fuerza. Y llega un momento que hasta te hace ilusión haber visto el límite de cerca.
Chinpún.
La hipoteca que surgió del frío 1
Hace 12 horas

13 comentarios:
adoro los chimpunes...
no sabes cómo me gusta leerte así, ye-yé...
;)
un chimpún siempre después sigue con un: chachán!!
Begusa: yo también... siempre es mejor mal que regular
Desorden: esto tira para adelante (yeyé yooooo???)
Hoaquín: Me ha encantado jaja chanchaaaannnn!
Me encanta hacer PUM y sientar a todo de golpe, darle un buen culetazo. Y ya luego...se verá.
Besos
No pudiste haberlo expuesto mejor.
Un beso, bellota.
pues sólo queda impulsarte y saltar hacia arriba!
Miss Migas: no sé hacer las cosas de otra forma, llámenme radical si les place...
Siberiana: Espero que dentro de muy poco los textos sean más optimistas...
Ego: En eso estoy en eso estoy...
Desorden, esto es ye-yé? Pues esperate a esta noche... :-D
esto se está poniendo un poco rollo 'dos rombos', no?... uuuhhh (dicho con picardía y algo de malicia innata) :P
Aaayyyyy, cómo me gustan las chicas ye-yé los viernes noche...
;)
Eeeehhh un momento Begusa, que me refería a salir a bailar un ratito...
Y Desorden, el viernes en sí mismo ya es un día ye-yé
Cualquier día de la semana puede ser ye-yé, si lo afrontamos con la actitud adecuada...
;)
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