Me he encerrado en un mutismo involuntario. La paciencia se me está acabando. No es un pozo sin fondo. Creo que algunas personas son malas. Malas y tontas. Muy incompatible. Vuelvo a la vida que no quiero tener. Estoy sobrecogida por Japón. Por Japón, y por el mundo entero. Y mientras tanto, perdiendo el tiempo con banalidades. Porque lo que quiero no lo tengo. Y no tiene pinta que lo vaya a tener. Aunque claro, si lo tengo, probablemente ya no lo quiera. Y lo que quiero y tengo, quizás deje de tenerlo. Aunque no de quererlo.
Y mientras tanto, sigo sin poder decir nada. Mutismo involuntario.
Ars longa vita brevis
Hace 7 horas

6 comentarios:
Pues tu mutismo involuntario dice muchas cosas, involuntariamente.
Sí, hay gente mala, por lo tanto también hay gente buena, quedémonos con eso por ahora :)
si cuando lo tienes, crees que ya no lo quieres... en realidad no lo quisiste nunca... y el mutismo puede ayudarte a saber lo que realmente quieres (lo tengas o no lo tengas... o lo pierdas)... o lo que no quieres (que para mí por ahora es lo máximo)
en cualquier caso: suerte ;)
Los silencios suelen ser muy hijos de puta. Y si dicen que querer es poder... ¿entonces poder qué es?
si te obligan a estar en silencio háblate por dentro
cuidate a ti misma, eso nadie te lo puede arrebatar
date gusto
la combinación malo y encima tonto es para pegarse un tiro
un besote!
Con las pilas bien cargadas ahora, no? :))
Mutismo compartido. Tengo la certeza de que el mundo no es idiota, pero sabe disimular muy bien. Y a veces no queda otra opción que el mutismo y el aferrarte a lo que sabes no te hundirá.
Publicar un comentario en la entrada