jueves 17 de marzo de 2011

Estos días

Me he encerrado en un mutismo involuntario. La paciencia se me está acabando. No es un pozo sin fondo. Creo que algunas personas son malas. Malas y tontas. Muy incompatible. Vuelvo a la vida que no quiero tener. Estoy sobrecogida por Japón. Por Japón, y por el mundo entero. Y mientras tanto, perdiendo el tiempo con banalidades. Porque lo que quiero no lo tengo. Y no tiene pinta que lo vaya a tener. Aunque claro, si lo tengo, probablemente ya no lo quiera. Y lo que quiero y tengo, quizás deje de tenerlo. Aunque no de quererlo.

Y mientras tanto, sigo sin poder decir nada. Mutismo involuntario.

6 comentarios:

Lo dijo...

Pues tu mutismo involuntario dice muchas cosas, involuntariamente.

Sí, hay gente mala, por lo tanto también hay gente buena, quedémonos con eso por ahora :)

begusa dijo...

si cuando lo tienes, crees que ya no lo quieres... en realidad no lo quisiste nunca... y el mutismo puede ayudarte a saber lo que realmente quieres (lo tengas o no lo tengas... o lo pierdas)... o lo que no quieres (que para mí por ahora es lo máximo)
en cualquier caso: suerte ;)

dEsoRdeN dijo...

Los silencios suelen ser muy hijos de puta. Y si dicen que querer es poder... ¿entonces poder qué es?

Amapola Domingo dijo...

si te obligan a estar en silencio háblate por dentro
cuidate a ti misma, eso nadie te lo puede arrebatar
date gusto
la combinación malo y encima tonto es para pegarse un tiro
un besote!

Grace en el País de Las Maravillas dijo...

Con las pilas bien cargadas ahora, no? :))

Alex dijo...

Mutismo compartido. Tengo la certeza de que el mundo no es idiota, pero sabe disimular muy bien. Y a veces no queda otra opción que el mutismo y el aferrarte a lo que sabes no te hundirá.